"Es necesario reconocer que las poblaciones que sufren más riesgo de abuso sexual son las que tienen menor renta", afirmó Dilma Roussef, Ministra de la Casa Civil brasilera. Roussef estaba entre las disertantes del segundo día del III Congreso Mundial de Enfrentamiento de la Explotación Sexual de Niñas/os y Adolescentes, que se realiza en Río de Janeiro (Brasil), reuniendo a especialistas de varios países sobre este tema.
La elaboración de políticas sectoriales integradas para combatir el problema ocupó los debates de representantes de todos los continentes del globo, con destaque para la participación de los jóvenes en el encuentro de cúpula. "Los jóvenes y los niños deben ser los actores del proceso y deben empoderarse", destacó una adolescente latinoamericana.
Para la Ministra brasilera, más allá de las acciones directas de enfrentamiento del abuso sexual en esta faja etaria, es necesaria "la acción coordinada en red", para sanar las situaciones que provocan la vulnerabilidad de niñas y adolescentes. "No podemos dejar que la vulnerabilidad se transforme en mercadería", dijo Cindy Kiro, representante de Nueva Zelanda. Desigualdades entre hombres y mujeres, ricos y pobres, minorías y sectores establecidos de la sociedad, favorecen la creación de condiciones para la prostituición que hace que el abuso suceda.
A causa de esto, Roussef destacó las acciones multisectoriales del Gobierno brasilero para prevenir el problema, como los programas de distribución de renta, que adoptan como criterio la atención prioritaria de jóvenes víctimas de abuso. Concomitantemente con el apoyo al deporte, al turismo sustentable, la creación del registro nacional de adopción, Brasil está fortaleciendo "redes de protección" para las poblaciones que viven en los 937 municipios brasileros en situación de vulnerabilidad.
Alan Campbell, integrante del Gobierno inglés, insistió en el fomento de "redes de información e inteligencia internacionales" para que se pueda abordar la cuestión de manera contundente. Cerca del 40% de los usuarios de internet que promueven la pornografía infantil también son abusadores, afirmó Cindy Kiro.
Las cuestiones culturales y de educación preventiva también fueron abordadas. "Es necesario cambiar la cabeza de los hombres que buscan sexo pago", dijo Campbell. Por su parte, Rima Salah, de Jordania, destacó que en los países donde es práctica común que niñas y jóvenes trabajen en el servicio doméstico, incluye también prestar servicios sexuales. "Estas prácticas culturales deben ser vistas", afirmó.
Por Evandro Bonfim, especial para Adital
Traducción: Daniel Barrantes -
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